| Oscuro pasado ¿y presente? Del libro una de las cuestiones que más llamó la atención pública fue que se le atribuye el consumo de cocaína, lo que no resulta extraño, porque una persona así debe estar ayudada por algo más que su simple locura. Y George W. Bush no ha dicho rotundamente que no consumió cocaína; cuando en diversas ocasiones se le preguntó directamente, vaciló en responder. Aunque sí ha admitido haber bebido mucho en su juventud. | 
Bush se considera conservador, así como toda su familia, y lo que caracteriza al conservadurismo es el respeto a las tradiciones norteamericanas de la libertad; pero en este punto, la familia Bush no es nada conservadora. De hecho se los puede calificar de mercenarios debido a sus alianzas políticas y sus recaudaciones de fondos. Prescott Bush, el abuelo del presidente actual, pasó más de diez años ayudando a su yerno George Herbert Walker a financiar a Adolfo Hitler desde el banco de Wall Street, Union Banking Corporation. George Herbert Walker era uno de los más poderosos partidarios de Hitler en los Estados Unidos y obtuvo de Bush un puesto de director en la firma. Entre 1924 y 1936, el banco de Bush invirtió importantes sumas en la Alemania nazi. En 1934 una investigación del Congreso sospechó que la línea Hamburgo-Estados Unidos, de Walker, subvencionaba varios esfuerzos pronazis tanto en Alemania como en los Estados Unidos. Por otro lado, la familia Bush tiene lazos con otras fuerzas antidemocráticas como la Iglesia de la Unificación del reverendo Yung Sun Moon, más conocidos como la secta Moon. En 1994 Bush padre empezó a cortejar a los Moonies (así llamados los de esta religión) para que lo ayudaran a financiar el futuro político de su hijo. Aunque nada es certero, un aire enrarecido hace entender que la verdad está tan escondida que aflora intentando decir algo, aunque las fuerzas del mal hacen mucho para que todo siga como está.
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